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viaje a la semilla

 

Zoé Valdés, literatura para ser cantada

por Héctor Velarde

Con la publicación de “La nada cotidiana" y "Te di la vida entera" la
escritora cubana Zoé Valdés alcanzó fama mundial, especialmente en Francia,
país de su exilio. Zoé es, además, una de las escritoras latinoamericanas
más galardonadas y polémicas de nuestro tiempo, debido a sus constantes
críticas a Fidel Castro. No se calla nada, y a veces hasta canta, ya que su
vena creativa la ha llevado ha explorar no solo la novela y el periodismo,
sino también el cine, la música y la poesía. Sus últimos proyectos
editoriales han sido la novela sobre finales del XVII y principios del
XVIII, en el Caribe, Lobas de mar (Planeta, 2004), premio Fernando Lara de
Novela, y publicado en francés el 2005 y la novela aún no publicada titulada
“Una célebre intimidad”.

- Lo que ha ocurrido en Francia, el levantamiento de los guetos musulmanes,
sorprendió a la opinión pública mundial. Algunos dicen que esto se dio
porque Francia es un país con muy poca movilidad social, que no da
oportunidades a los inmigrantes. Usted está asilada en Francia, cuál es su
opinión al respecto? Por qué cree se dio este fenómeno violento?

Aunque no fue mi caso, porque a mí se me dio muy difícil en Francia, ya que
me aconsejaron no pedir asilo político al inicio, bajo el argumento de que a
los cubanos no le otorgaban el asilo político, luego no me dieron la carta
de residente. Tuve que esperar a ganar el premio finalista del Planeta, para
que el señor José Manuel Lara, que en gloria esté, presidente del grupo
Planeta, iniciara los trámites para mi nacionalidad española. La obtuve poco
tiempo después, por carta de naturaleza por su Majestad Juan Carlos, el Rey
de España; al tener la nacionalidad española pude conseguir la residencia de
la comunidad europea en Francia. O sea que yo había sido miembro del jurado
del Festival de Cine de Cannes, me habían distinguido con la Orden de
Caballero de las Artes y de las Letras de Francia, y no tenía una carta de
identidad. Finalmente lo logré, con mucha constancia, con paciencia, y
pagando mis impuestos en Francia.
Creo que en Francia hay mucha oportunidad para los extranjeros, pero hay un
inmigración políticamente correcta. En Francia hay poca iniciativa, y
demasiadas ayudas sociales, no controladas. Los inmigrantes a veces tienen
demasiadas oportunidades y no las parovechan, o se enfrentan al sistema sin
saber muy bien por qué, por ignorancia. Sin embargo, los franceses, ahora lo
soy, hace solo unos meses que me dieron, finalmente la nacionalidad familiar
francesa, pasando por todo tipo de inconveniente. No me la regalaron, estuve
desde el momento que
presenté los papeles cinco años esperando la nacionalidad francesa, pero,
bien,
como decía, los franceses que trabajan, que se la buscan a diario, que
tienen
ideas para crear negocios y empleos, se ven frustrados, porque para ellos no
hay
las oportunidades que hay para los que se aprovechan y viven de las ayudas y
no
mueven ni un dedo, esa es parte de la verdad. Y el que no quiera reconocerlo
es
un hipócrita.

- Usted es una luchadora por la libertad y democracia en Cuba. Cómo ve el
futuro de la isla después que muera Fidel? Le pasa lo que le paso a
Guillermo Cabrera Infante, quien como asegura Vargas Llosa, en el fondo no
tenía ningún interés por la política pero que las circunstancias lo
empujaron a hacer política? Cuál es su opinió de Cabrera Infante?

Guillermo Cabrera Infante jamás hizo política, sencillamente daba sus
opinions políticas sobre su país. Uno que sí hace política, porque siempre
anda de picaflor con los presidentes, cuando no es con Castro es con
Clinton, un día con Uribe y otro día con los narcoguerrilleros, es Gabriel
García Márquez, y sin embargo nadie dice nada, y para colmo, gana el Nobel
por encima de Jorge Luis Borges, por sus influencias izquierdosas. Ese sí
hace política. Yo no hago política, no pertenezco a ninguna organización
política, solamente doy mis opiniones sobre lo que ocurre en mi país, una
dictadura desde hace 47 años. Yo hago periodismo, y en mis columnas opino
como cualquier escritor o periodista. Que quede esto bien claro, porque
pareciera que para cualquier escritor latinoamericano hacer política es muy
positivo para su carrera literaria, salvo para los cubanos. En cuanto a la
muerte de Fidel Castro, me da igual, ya Fidel Castro se murió hace mucho
tiempo para mí, una persona que sólo sirve para generar y extender el mal, y
sino mire a Venezuela, para mí no tiene ninguna razón de existencia como ser
humano. Está muerto y bien muerto, no lo mató la CÏA, ni nadie, se mató él
solo, se ahogó en su propia maldad. El futuro de la isla, pues ya veremos,
la isla ya está muy mal herida. Veremos si esa herida sana rápido o tarda
décadas, no depende de un sólo cubano. Depende de todos los cubanos, y los
cubanos han perdido su identidad, su capacidad de análisis. No hay más que
ver a algunos personajes que salen de Cuba, en una entrevista con un
periodista de izquierdas, cuentan lo que el periodista quiere oir de Cuba,
con otros se lamentan de que son victimas del castrismo. Al final nadie los
respeta, porque nadie en el mundo cree en ese culipandeo. Mire el caso de
Lina de Feria, se quedó en Miami, dio entrevistas a trote y mocha, y luego
regresó a Cuba, y ha dado una de las entrevistas más miedosas y más asquerosas que he leído en mi
vida. Una pena, se hubiera callado y habría quedado mejor. El otro día vi en
la tele española una entrevista con un escritor recién salido, no lo
conozco, no lo he leído, ni pienso leerlo, Amir Valle. Declaró textualmente
que: "la gente en Cuba es victima del tráfico humano organizado por los
guardafronteras americanos y por los ricos cubanos de Miami, quienes exigen
a los cubanos sumas escandalosas en dólares y luego los tiran en medio del
mar para que se los coman
los tiburones". Y añadió que ese era el tema de su novela. El mundo entero
sabe que si la gente se va de Marruecos en pateras, y de Cuba en balsas, es
porque se sienten perseguidos. En Cuba lo están realmente por una dictadura
de 47 años. Hoy, sin embargo, leí al mismo escritor en Periodista digital, y
ya aflojó la mano, reconoce que en Cuba no se puede vivir, pero a cada cinco
segundos aclara que él es de izquierdas. Como si a la libertad sólo tuvieran
derecho la gente de izquierdas, como si la libertad no fuera para todo el
mundo. Este tipo de
manifestación me repugna.

- Cuál es su opinión respecto al bilinguismo que se esta dando en USA, al
que algunos se oponen como Huntington. Cree que el multiculturalismo es una
riqueza en sí, es decir, usted como cubana se siente identificada con un
argentino, mexicano o peruano, por ejemplo. O esa es una ficción?

Yo me siento identificada con los cubanos. Y mire usted, me siento más
identificada con un checo, con un ruso, con húngaro, con un polaco, que con
un latinoamericano, en primer lugar porque esta gente sufrió el comunismo,
nada más tenemos que mirarnos a los ojos para reconocer nuestros
sufrimientos, para intercambiar experiencias sólo nos bastan algunos
códigos, medias frases. Ahora, culturalmente, me gusta el tango argentino, y
la literatura argentina, no toda, algunos, que pueden ir desde Manuel Múgica
Lainez, a Jorge Luis Borges, me fascina la poesía mexicana, y amo a unos
cuantos escritores peruanos. Pero desgraciadamente cuesta trabajo que, al
menos en el mundo intellectual latinoamericano, entiendan a los cubanos;
creo que Venezuela ayudará a ello, su experiencia dolorosa dará de qué
hablar. Dicen que la letra sólo con sangre entra, no lo creía hasta hace muy
poco. Curiosamente no me mencionó usted a Brasil, yo me siento mucho más
identificada con Brasil que con cualquier otro país latinoamericano, a pesar
del idioma, pero la experiencia sincrética en la religión y en la cultura
han sido muy similares, y en el baile, en la llteratura, en los sabores, en
la estética, nos hallamos mucho más cercanos. En Brasil me sentí mejor que
en Cuba, no olvido jamás a ese país, de una gran cultura, de una gran
generosidad. En cuanto al bilingüísmo que ha nacido en Estados Unidos,
imagino que se refiere al spanglish, no me preocupa, será, si
consigue crecer, una lengua alternativa, como lo es en Puerto Rico. No temo
al fenómeno, piense en ese tipo de computadoras que se fabrican a partir de
dos modelos originales, jamás podrán tener el valor de sus raíces, y sin
embargo existirán. Y el spanglish existe, no se puede negar, popularmente es
un hecho.

- Miami es el símbolo del exilio cubano. Sin embargo, sus escritores más
importantes han escogido Europa como lugar de residencia. Estoy pensando en
Cabrera Infante (Inglaterra), Carlos Alberto Montaner (España) y usted
(Francia). ¿Esto es sólo una casualidad?

Creo que es lo que le toca a cada cual. Los cubanos no podemos elegir el
sitio donde exiliarnos, no se puede salir de la isla sin la visa del
gobierno cubano y una visa de la embajada del país al que te diriges. Se da
la oportunidad de una invitación en tal sitio, o de un viaje, y ahí nos
quedamos. No ha sido nada fácil para los cubanos.

- Qué tiene la Habana que ha seducido a tantos escritores cubanos. A
encontrado esa magia en París?

La Habana tiene el mar. París tiene a la Sena. Yo siempre digo que lo ideal
sería vivir en una ciudad que fuera mezcla de La Habana y de París. Son
ciudades muy literarias, y yo ya no podría vivir sin ellas. Hace, si cuento
los cinco primeros años que viví en París en los años '80, y ahora estos
doce años de exilio, hace 17 años que vivo en París, el resto en La Habana,
con algunos pasajes por Nueva York, Barcelona y Tenerife. Todas las ciudades
tienen su
misterio propio, a mí no me interesa la ciudad desde el punto de vista
turístico, con la camarita y la bobería. A mí me interesa vivir el misterio,
donde quiera que éste me asalte. Hay ciudades que lo han ido perdiendo, pero
yo conservo su misterio en la memoria, y el recuerdo es uno de los más
bellos tesoros del ser humano, eje central de la vida.

- Usted afirmó: “La escritura es misterio, alma, vida, constancia,
disciplina, goce, perversión, subversión. Y yo nunca he dejado de escribir
con mis sentidos, como la piel de los gatos”. Parece la declaración de un
poseído. ¿Cuándo y cómo nació su vocación literaria? ¿Se imagina una vida
sin literatura?

Un escritor es un poseído. Empecé a escribir a los once años, un diario, a
los diecisiete años empecé mi primer libro de poesía Respuestas para vivir.
Lo terminé a los veinte años. Sangre azul, mi primera novela, la terminé a
los veintiséis años. La vida es una novela, decía Marcel Proust. No me
imagino la vida sin literatura.

- Sus novelas le han dado fama mundial, pero además usted cultiva la poesía,
el periodismo, la música y el cine. ¿De qué manera conviven en su obra?
¿Siente predilección por alguna de estas disciplinas en particular?

Todos los géneros conviven de modo natural. Unas veces estoy en el cine,
otras en la novela, luego en la música, pero siempre en la poesía. Todo me
fascina, pero la poesía es el reino más íntimo, más lento, aún no herido por
la inmediatez. Publicar poesía siempre es difícil, es como una cruzada
feliz.

-Su obra posee una gran fuerza musical, como si estuviera escrita para ser
cantada. Esto es, a su juicio, una característica de la cultura cubana y
caribeña. ¿Qué papel juega la música en su vida? ¿Escribe con música?

Desde niña escuché cantar a mi madre, a mi abuela, a mi tía. Adoraba a sus
ídolos. La música, cuando es buena, te saca toda la belleza de dentro,
irradias. Sin embargo cuando oigo música sólo puedo hacerlo, no puedo
escribir con música, quizás sí con la ópera.

- Su reconocimiento como escritora, ha coincidido con la aparición de
valiosas y muy populares voces femeninas latinoamericanas, como Isabel
Allende y Esmeralda Santiago. ¿Es factible comparar este fenómeno literario
con el Boom de los años 60?

No creo que sea para nada igual al Boom de los '60. Creo que cada una somos
una fuerza especial e individual.

- Es muy común, y no sólo en su caso, la recreación de un fuerte erotismo y
sexualidad en la obra de las escritoras latinoamericanas. Llama atención
este hecho, teniendo en cuenta el conservadurismo y machismo de nuestra
cultura. ¿Acaso ustedes se sienten liberadas a través de los libros?

Mis libros han sido para mí, en algunos casos, por ejemplo La nada
cotidiana
, como catarsis. Escribir es mi más hermosa condena, y mi más amada
libertad.

- En el capítulo primero de “La nada cotidiana” inicia la narración con una
frase reveladora: "Ella viene de una isla que quiso construir el paraíso".
¿Usted es ahora una voz crítica del castrismo, pero alguna vez también creyó
como muchos otros escritores del mundo, que podía Cuba
convertirse en un paraíso de la mano de Fidel Castro?

Yo no sólo creí en que aquello iría un mundo esperanzador, yo nací en eso, y
viví en eso. No fueron creencias, fue mi vida. Aunque la palabra "creencias"
no está nada mal. Dado que los cubanos hicieron hasta del marxismo una
religión.

- ¿Qué significa el nombre Zoé?

Zoé es vida en griego. Me lo pusieron mi madre y mi abuela.


ZOE, MUSICA PARA SER LEIDA


En 1959, el mismo año que Fidel Castro tomó el poder en Cuba, Zoé Valdés
nacía en la Habana, en el seno de una familia de orígenes españoles,
irlandeses y chinos. Es decir, tiene la misma edad que la Revolución Cubana.
Es la escritora cubana más famosa e importante de las últimas décadas, acaso
la única mujer de las isla que ha alcanzado talla internacional, en un
escenario literario dominado por gigantes como Lezama Lima, Guillermo
Cabrera Infante y Alejo Carpentier.
Su aparición en la escena literaria latinoamericana latinoamericana ha
coincidido con el afianzamiento y éxito editorial de una literatura escrita
por mujeres, a partir de los años 70, con nombres tan famosos como Isabel
Allende, Elena Poniatoska, Carmen Boullosa, Laura Restrepo, Angeles Mastreta
y muchas otras. Un fenómeno editorial sólo comparable al “Boom” que
protagonizaron García Márquez, Vargas Llosa, Fuentes y Cortazar en los años
60. Pero del que Zoé, sin embargo, prefiere marcar distancia.
En los últimos años, asimismo, y de la mano del enorme prestigio que su
literatura ha alcanzado en el mundo, particularmente en Francia, se ha
convertido en una de las voces más críticas y polémicas en contra de la
dictadura castrista y la izquierda pro Castro de América Latina. Lo que le
ha valido ser merecedora de todo tipo de adjetivos peyorativos desde la
Isla, como ser llamada una escritora “pornográfica y decadente”.
En honor a verdad, Zoé Valdés es una de las autoras más sensuales y
ardientes de nuestra lengua, y no lo esconde. Pero su literatura es mucho
más que eso, es de una alegría y musicalidad, de una nostalgia, barroquismo
y frescura, todo mezclado en una literatura de una fuerte carga emocional,
que nos hacen recordar al mejor Cabrera Infante, con el que comparte además
y junto también con Reinaldo Arenas, un amor desesperado y apasionado por la
ciudad de la Habana. Aunque Zoé es conocida sobretodo por sus novelas, lo
cierto es que la poesía fue su primer amor literario, además de la música y
el cine (es cantante y ha escrito muchos guiones cinematográficos)
Cuando todavía era una niña empezó a escribir poesía y a partir de los 17
años, inició “seriamente” su carrera literaria, como ella asegura. Sus
primeros estudios fueron en el Pedagógico Superior hasta que la expulsaron,
luego Filología en la Universidad de La Habana, que abandonó. Mas adelante
trabajó en la Delegación de Cuba ante la Unesco como documentalista cultural
y en la Oficina Cultural de la Embajada Cubana en París.
A su regreso a la Habana, no consiguió trabajo. Comenzó, entonces, a
trabajar como guionista de cine y como subdirectora de la Revista de Cine
Cubano en el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC)
hasta diciembre de 1994.
En poesía ha publicado “Respuestas para vivir” (Letras Cubanas, 1986, Premio
Roque Daltón, México, 1982) y “Todo para una sombra” (Editorial Taifa,
Barcelona, 1986, accésit Carlos Ortiz, 1986). Y las novelas que le dieron
fama: “Sangre azul” (Letras Cubanas y Actes-Sud, 1993), “La nada cotidiana”
(novela, Emecé, 1995), traducida al francés, alemán, inglés (en EE.UU. y en
el Reino Unido), finlandés, italiano, griego, neerlandés, portugués de
Portugal y de Brasil, turco y yugoslavo; “La hija del embajador” (Bitzoc,
1995, y Emecé, 1996, Premio Novela Breve Juan March Cencillo), “Ira de
ángeles” (noveleta, Lumen, 1996), “Te di la vida entera” (finalista del
Premio Planeta 1996), el poemario “Vagón para fumadores” (Lumen, 1996), la
novela “Café nostalgia” (Planeta, 1997), el libro de cuentos “Traficantes de
belleza” (Planeta, 1998), “Cuerdas para el lince” (poesía, Lumen, 1999), la
noveleta infantil “Los aretes de la luna” (Everest, 1999).
Zoé Valdés se ha declarado una admiradora incondicional de El Quijote de
Migue de Cervántes, novela que para ella es el origen de toda nuestra
lengua, literatura y cosmovisión cultural hispana. Además de Marcel Proust y
Gustave Flaubert.
Su obra ha sido traducida a las principales lenguas y ha ganado numerosos
premios y distinciones, entre los que destacan la “Orden de Chévalier de las
Artes y las Letras” en 1999, condecoración otorgada por el Ministerio de
Cultura y de la Comunicación de la República Francesa y, en el 2001, las
“Tres Llaves de La Florida” ( Miami Beach, Miami Dade, La Pequeña Habana)
Actualmente vive en París con su hija Attys Luna y su esposo Ricardo Vega.