
Roger Santiváñez
Prosas
Paganas
1
Vengo por las tardes a escribir a esta orilla del río Cooper.
Me agrada el viento susurrando entre los árboles
y contemplar el silbido de distintos pajarines en
la
copa
como ésta frente a mí, que me da su dulce y fresca sombra cuando el sol
todavía
se resiste a morir en la distancia, sobre los edificios de Filadelfia que
puedo
ver desde aquí, al fondo del paisaje verde y el cielo profundamente dorado
mientras
otra vez el viento sagrado me habla con sus frases claras y difíciles
acerca
de las cambiantes nubes de estaño y el solitario césped me regala su
quietud.
2
Hay un
arbusto solito en este edén. El viento apenas remueve sus delicadas hojas
pero más
cerca al borde del río los insectos de la noche se aproximan con sus
raros
ruidos vibrantes y en este instante de belleza no hay nadie sobre el pasto,
sólo
voces lejanas me anuncian un par de niñas montando bicicleta en la calzada.
Las
aguas del río avanzan sin prisa pero sin pausa y el travieso rey solar otra vez
nos
hiere con sus rayos súbitamente se esconde entre los cúmulos pero mi visión
permanece
deslumbrada. Hay alegría al otro lado del río, pero no es la mía.
No me
pertenece como esta canción inmóvil.
3
Al sol
le place volver. De rato en rato lo hace y con inusitado brillo.Su resplandor
casi
ciega estas palabras en mi cuaderno del atardecer pero nada es más bello que
su
melodía natural interpretada por la música divina de pronto oscurecida por mi
nada
interna, mas allí me salva el viento con su baile sensitivo de ramajes
despiertos
e
innombrados árboles artistas. Ya los autos a lo lejos han prendido sus luces y
un
avión es
capaz de surcar el cielo cuando las nubes modifican su diseño. Es de
tarde en
mi poema y las cigarras se apresuran.
4
Ahora
que el viento se hace fuerte en las manzanas, debo regresar a los brazos de mi
amor.
Parece que el sol definitivamente ya no saldrá del fondo de esas nubes doradas
y perla.
Siento que este día se termina como una canción que los pajarines ya no
pudieran
interpretar con sus frágiles instrumentos. Pero yo sé que mañana volveré
a
componer la cuculí que ahora me arrulla. De pronto el sol es un disco naranja y
baja cada
vez más en el horizonte de esta soledad, es un ojo rojo a través del pino
escuchad:
respira la idolatría del aire. Y el intocado vergel a mi costado.
5
Veo la
luz oscura, toda la Realidad está en penumbra a esta hora en que escribo una
página
para no olvidar mi oficio. Para saber soñar todavía con esta luz que se
difumina
y se va
deshaciendo en la floresta, mientras me baña un viento feliz como el tiempo
que
recorre a las parejas de amantes abrazándose en sus lechos. Entro en pánico en
estas
soledades donde nadie agita una sonrisa, sino el murmullo del suave fluir del
río y
sus ondas destinadas a sabe Dios qué mar, qué playa que no manyo ahora que
el disco
naranja ya está al nivel de la tierra y me consume irremediable.
6
Mejor
vámonos le digo a Josephine
pero
ella prefiere husmear
cada
brizna del jardín
Se queda
quieta
como la
sonrisa de Leonardo
quiza
exhausta
de vagar
por los caminos
de este
parque en su
crepúsculo
para que
yo
escriba unas canciones
con la
música del aire
y de la
solitaria protección
de
algunos árboles,
de la
luz que ya declina
y me
invita a llorar.
La
insolación interior
Ear,
ear for the sea-surge;
Pound
1
Olas
olas enfermas seductoras
Nieve
novísima en revoltijo
Fugaz
cercanía burbujeante en mí
Solar
aparición in tenso tambor
De
corazón tan tierno curvas
Adecuadas
a la luz de tu delicia
La más
bonita azul inhóspita
Bajamar
ahora verde en los destellos
Dorados
de su extraña canción
Esa es
la pregunta que me haces
Antiguo
jovencito de ruidosas formas
Patas
aguadas sal de mi oración
2
Volvió
súbitamente la calor
Hay una
luz tan pura tan solar
Como la
rubia risa del aire
Sobre
esta húmeda arena nada
En los
cristales ahumados sin
Mondongo
truzitas pasan con
Su
discreto marino ritmo
Esto no
es lo que ha de interesar
Te estoy
mojando ahora en
Una
caricia nibelunga sos
Vos me
arrulla la fresca re
Fréscame
este infierno interior
3
Ondas
periódicas izan me
Levemente
inside y aquí la
Sombra
de una gaviota zass
Is un
vuelo incaico in the
Atlántico
norte not yet
&
entonces qué es?
Silueta de conchita
on the beach
Cueva de
algún crab haciendo
Crack en
la sopa del crepúsculo
And she said chicken tacos
This is the best time comadritas
Redoble
de oleaje junto al muelle
4
Ortega y
Gasset
y
cassett
-Luis
Hernández-
Mar de
altos mundos adentro
Ondas
periódicas cíclicas heladas
Fino
orvallo beso de la brisa
Estatua
de Deméter huye sin sogas
En el
jardín nocturno cual canto
Al revés
de las sirenas para salvarme
Oh la
curva de tu aérea excursión
Fluencia
mansa el último día
Sophía adios
de la épica ribera
Arrecifes
ingrávidos rizo encaje
Zonas de
piel aún intacta
Dos
soñados cerezos en mi boca
5
(Perfecto Mediodía)
Iluminada
devoción frente a mí
Quietud
sacra sobre el césped
Dorado
en el vuelo inesperado
De un
pequeño país forma
Del
pacífico esplendor insectos
Diminutos
en el sosiego aire
Impoluto
de mi amor inmóvil
Como
ramas en su suave vaivén
& un
cielo en el trasfondo azul
Tul de
tu cadera nos alcance
De
súbito se apaga el verdor
&
claridad que vuelve con más ardor
Sub
Nocte
1
A la
sombra de la luz
Fluencia
pluvial indostán
Vahos
vahos del aire sur
Arriba
flores perfectas sexy
Bañando
dulzura corazona
Del
pecho a los muslos redorados
Torrentadas
invisibles vírgenes
Bulliciosas
almidóns desérticas
Sechuras
inclinadas in Matacaballo
Y oímos
el cioco mañanero
Un
chicoco que a ella la turbaba
Ruiseñor
lejano demasiado lejos
2
La
niebla constela al fondo
De mi
visión la austeridad
De los
árboles divinos son
Plateada
luz sobre el agua
Un
instante en la velocidad
Del aire
helado auto
Móvil
viceversa desde
Un
sonido en el planeo
Del ave
más azul inquieta
Igual al
corazón densudo
&
buscado por doquier o
Estas palabras
recibidas en
El canto
atribuído a esta
Ancestral
voz encima de
Mí y que
no me pertenece
Berruecos
sudacas ESTIGIA
Por tu
corazón oscuro corre un viento
Sufriendo
soledades puras en su cierta
Alabanza
albana después de las ninfas
Bien
bañadas en el río Piura calatitas
Oh eso
fue el en tiempo del bonsur
Colambo
que se me quedó dormido
Apresta
aura a seguir la rumba del vaivén
Un
sandwich saperoco a la medianoche
Nadie
vino a recordarlo quién se lanza
Pistilo
de intocada dulzura fresca &
Celeste
en la zona amarga del pastel
Poison
abrevado en cada atardecer
Llovizna
no es la nieve nunca fue
Su deuda
con las tibias ponzoñas
Claro
quiébrate un pocito como dicen
Mis
alumnas & crespusculares
Mas
solares sobre el río azul donde
Manzana
ofrece sierpes derretidas
Por un
canto de capuchas negras
Y
sobadas cerca de esta silva silens
ICONO
Sortilegio
suave sonoro sentido
Bajo el
sueño sonreído de tu fresca boca
Es
siempre el río Cooper que me baña
Con
dorada lluvia cual perfecta Dánae
Estrella
de puntas romas en la cima
De un
agudo clima que me quema
Desde el
fondo de tu corazón tan
Blanco
el bello azúcar de tu quena
Reconozco
las notas de aquella canción
Viene de
Arcardia ombligo de dibujado putti
O en la
nieve intocada del país andino
Nadie
toca la canción sólo yo & la memoria
De tus
formas presas bajo seda
O
blue-jean chicha el amor en cana
GATE
La
orilla del río luce brillante
Pero
ignoro su nombre celeste
Las
gaviotas cantan & se van
Ahora
que el río queda inmóvil
&
nadie lo contempla sino yo
Enredándose
en las frondas
Como el
viento en tus cabellos
Alborotados
por un súbito deseo
Nadie
habrá de acariciarlos
Salvo
las estrellas nocturnas
Que ya
no veremos brillar
Aunque
tú poseas su fulgor
El cielo
desnuda estos versos
Oigo el
viaje del mundo
Mi
propio destino blasfema
&
asustado regreso al hogar
YARDBIRD
Nunca el
ave vuela implume
Muchacha
intocable e invisible
Sutil voló
sobre el río
Inagotable
fuente del vacío
Palo
santo apologize blanco
Se
esfumó en el viento
Moño
levantado imposible
A lo
lejos lejana reunión
He
soñado quise soñar
Quiebra
sauce tu pecado
Cielo
versos de un loco
Sonrisa
dentro de los ojos
Mas allá
del corazón sólo
Tendré
rosado recuerdo
PASTORIL
Soledad
de esta noche belleza
Contemplada
azul fugaz
Silbido
en la oscura
Mar
espesura brotada
De
luciérnagas no hay
Un canto
no hay sinceros
Veneros
risadas de amargura
Adónde
vas cielo feroz
Pulguiento
como en Lima recondita
En sus
ánforas de Malambito
Dehesa
artificial prendida
Hasta la
madrugada
Para
besar los ríos y la nieve
Así hago
el amor contigo
Fuimos a
bañarnos dulcemente calatos
& a
nadie le interesa
Un poco
la dorada tarde
Los
soles de este invierno
Brillan
más chiquillos &
Chiquillas
en su opacidad
Bien
metida como un postre
En la
boca de su amor
MUERTE
DE LUZMILA
En el
musgo del tapiz
Sobre la
porcelana anciana
Discurre
blandamente la mañana
Son las
horas del juguete / de la bacinica
Sentados
contemplando las figuras
Que no
se parecen a ti
Pero
ahora son tú / manzana
Pulpa de
lúcuma en el helado
De mi
madre su verano
Morada
pernumbra tornasol
De marzo
entre las lámparas
Por allí
buscamos soldaditos
Y no los
encontramos sino olores
De la
viejísima madera retocada
Mármoles
/ bomboneras / la gran
Fuente
de loza empapelado cielo
Todo eso
me aarebata
Y al
fondo tu cuarto impracticable
Llegamos
al balcón inusitado
Ya es
mediodía y la luz se
Inclina
a su favor quemándonos
Macetas
vivas se allegan
A lo
sumo media hora el brillo
Del
mantel del zumo su naranja
Desvestida
y no lloramos todavía
Mas será
seguro que en tu
Blanca y
rica piel serrana
De
limeña parida por María Pampita
Donde
enjugue el esplendor de
Lo
mentido / azúcar o viruta
Mecida
por los vientos en el
Hall de
la noche tierna
¿Quién
sabe? Pero allí estás
Matienzo y ella no se
Despierta
por más que le grito
En los
oídos no se despierta
TRIANGULO
ISOSCELES
Rompe
los vidrios a qué te sabe tu té
Dime si
anochece en ti rompe los vidrios
Compré
galletas rosadas para tu mejor
Amanecer
pero no volviste a sonreir
Eso ya
fue otro sino ¿Cómo te llamas?
Nunca te
has llamado frente a la ciudad
De Lima
rompe el mar y hallas
Nombres
diseminados por la playa
Es que
allí fue el amor el acto más
Lindo de
la noche en un Volkswagen
Nosotros
tres yo ella & ella nada
Existe
sólo las olas los vidrios rotos
VENADO
ASESINADO
La
cornamenta furtiva poetiza
Detrás
de la floresta o encima
Una
procesión de nubes agoniza
Es el
antiguo tema del poema
Una
especie solitaria en extinción
Lo
inalcanzable al alcance del azul
Ahora
queman boñiga perfumando
La brisa
vespertina de la sierra
Porque
somos de aire & de mareas
Suena un
rondín por las márgenes
Sullón
en Sullana llama la Capullana
Y nadie
dispara ni escucha el disparo
ORO
PEINADO
Los
tirantes están listos sobre la mesa
Es un
horizonte de verde fluorescente
Quién
desee hacerlo que lo haga
La
madrugada se filma deliciosa
Son dos
los jardines del rocío
Delicuescente
claridad rosada
De la
casa vendida tras la muerte
De su
mejor amante a quien Rosa
Ofrecía
uvas de Italia escogidas
Belleza
del ciprés & los manteles
Suculentos
lonches a las seis p.m.
Columpio
del cielo allí estuvimos
AMASTRIS
En tu
griego grito mediterráneo
Está el
lugar en llamas de Utopía
Cocido a
la espuma franca por
Los
dulces vericuetos alzados sin
Contornos
ni aristas quebradas
En sus
velos susurrantes encima
Todavía
del Egeo regalado
Una
tarde con toda su belleza
Corazones
mojados por la garúa
De Lima
cuando un roce en rock
Atisba
amantes inigualablemente
Tiernos
bajo cornisas coloniales
Desiertos
sechuranos cáliz de
Brujos
embrujados por la hundida
Luz de
esta memoria imperfecto
Chuyiyache
jamás vuelto a visitar
En la
distancia disímil de tu debida
Dulzura
yo encuentro álbum nupcial
Desde
Lhymnos hoy suave celebra
Un sol
delicado tu exquisita piel
ARS
POETICA
En el
parque donde inquieto silencio
Azula el
fresco resonar de los altos árboles
Con sus
copas inalcanzablemente verdes
& el
sol que no existe en Lima
De todos
modos veíase tras los esmeralda
Frambuesa
o no sé qué turquesa diamante
Perdernal
de la piedra del cielo blanco
De la
ciudad sol siempre en tu refracción
Eres
mimbre del membrillo que sólo tú
Llegaste
a computar en los días más níveos
Una
palabra exigía su nueva guitarra
La
profunda puesta del sol de una poesía
Adolescente
desprovista de todo intererés
Ajeno a
la belleza he allí la auténtica
Ilusión
de un ideal recuperado en la paz
De los
mares del solitario sur